miércoles, 30 de octubre de 2013

El libro digital, ¿amenaza u oportunidad?

    Acabo de abrir una nueva página en este blog con el título de El libro digital, ¿amenaza u oportunidad? en la que os invito a participar.

    En esta página (a la que podéis acceder a través del anterior enlace) me hago una serie de preguntas, en busca de respuestas, sobre los cambios que van a afectar al proceso entre la creación de la obra literaria y su lectura a causa de la digitalización del libro.

    Este tema parece más técnico que literario, pero no es así ya que los cambios a que nos enfrentamos son de tal magnitud que van a afectar profundamente en las formas y contenidos de lo que leeremos.

    Por eso, merece la pena reflexionar conjuntamente sobre esta pregunta. Los nuevos soportes van a provocar cambios muy importantes en los hábitos del lector y en todo el proceso de producción, distribución y venta del libro. Y no sólo eso, sino que puede variar la actividad creativa del autor, más allá del formato, influyendo en el contenido y su interacción con quien le lee.

    ¿Son peligrosos los cambios? Desde luego que lo son para aquellos que no los analizan previamente, por lo que quedan expuestos a novedades para las que no están preparados. Sin embargo, pueden ser beneficiosos para quienes se posicionan y aprovechan las nuevas oportunidades, y los huecos de mercado dejados por los primeros. Cuando los dinosaurios desaparecieron otras especies ocuparon sus hábitats y disfrutaron de sus alimentos. La frase de escuela de negocios: En el cambio está la oportunidad y en el statu quo la dificultad para mejorar, tiene mucho de verdad en todos los ámbitos incluido el literario.

    Ánimo, participad comentando el texto inicial que he colocado. De momento las preguntas son muchas y las respuestas pocas, pero no tendremos respuestas si antes no nos planteamos preguntas. El cambio está ahí, nos guste o no nos guste, no escondamos la cabeza debajo del ala y aprendamos a volar es ese nuevo espacio.


sábado, 26 de octubre de 2013

Jorge Guillén. Cima de la delicia.

Jorge Guillén (Valladolid 1893, Málaga 1984) es otro de los grandes poetas del 27 y quizá el más influido por el deseo de poesía pura de Juan Ramón Jiménez: Y se quitó la túnica,
 / y apareció desnuda toda… /
¡Oh pasión de mi vida, poesía 
desnuda, mía para siempre!

Un poema de Cántico, obra reelaborada en ediciones entre 1928 y 1950 de la que dice Francisco Rico: se concibió y culminó como un ejercicio extraordinariamente consciente de exaltación y estilización de la realidad y de entusiasmo ante el mundo.


CIMA DE LA DELICIA

¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.

¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!


Jorge Guillén. Al aire de tu vuelo. Cántico


Como ejemplo del trabajo poético de Guillén escojo un breve poema con la explicación que da Mario Hernández en el prólogo de la Antología de Guillén publicada por El País. De ese poema ha encontrado 6 manuscritos escritos en 1924, 1928, 1932, 1943 y 1944 en diferentes lugares.

ALBA MARINA, SOL, TERRESTRE AURORA

Se nivela un claror: el alba por su mar.

Alondras, desgajándose de brumas y rumores
-¡cuánta avecilla enhiesta para el amanecer!-,
enlazan canto y vuelo por la luz que va al mundo.

Se ahínca entre raíces la aurora: huele a sol.

Jorge Guillén

Dice Hernández que sólo en uno de esos lugares de ve el mar (en el país vasco francés) y que las alondras nos llevan tierra adentro a su paisaje castellano. El endecasílabo inicial define sintéticamente el paisaje enaltecido y los cinco alejandrinos lo evocan desde la memoria en la que entran en juego tres sentidos escalonados: vista, oído y olfato; yendo de la vasta amplitud de la mirada a la proximidad del canto y la extrema cercanía del olfato.

Clicando en el portal A media voz  encontraréis una antología de sus poemas, y en la web del Instituto Cervantes virtual   su biografía y blibliografía.  Y por último, un vídeo con imágenes de poetas del 27 y el recitado del último poema que escribió Guillén en 1984: El vídeo misterioso 


 

sábado, 19 de octubre de 2013

Costa Norte Egea

En las islas del Egeo las costas más acogedoras son las que miran al sur, ya que norteñas suelen estar batidas por el Meltemi, pero en los escasos días en que soplan vientos del sur es un placer descubrir rincones en esas costas salvajes.

Este poema se escribió en Anafi, la isla más al sur de las Cícladas, un día de suave austral cuando su costa del norte se nos abría excepcionalmente con todo su esplendor.  Fue en la pequeña cala de guijarros conocida como Agios Georgios (San Jorge) por la cercana ermita dedicada a ese santo.


COSTA NORTE

Cuando sople el austral, vete a la costa norte,
y descubre otra isla tan distinta del sur.
Por caminos de tierra, en medio de la nada,
encontrarás capillas de profetas y santos,
cuidadas, con iconos y con llamas perpetuas,
¿quiénes serán sus fieles en esta soledad?
Escoge  luego un valle que rompa acantilado
y descienda entre verdes a morir en la cala,
un simple “codolar” de desgastadas piedras.

No busques aquí arenas, estamos en el norte
donde reina el meltemi que en este breve exilio
—por las prisas que tuvo— se olvidó de cerrar
los palacios de encanto de su costa salvaje:
piscinas en las rocas, un cielo en el infierno,
aguas para ti solo que al ser hoy un remanso
muestran fondos magníficos, transparencia infinita,
paz y virginidad en la otra costa egea.

Más islas, más adendas de Grecia.
Ricardo Fernández Esteban ©


El austral es el viento del sur que es raro en el Egeo en verano, en cambio el Meltemi es un fuerte viento del norte que suele soplar en verano en las islas egeas. Codolar es como se llaman en catalán a las playas de guijarros (còdols), ésta me recordó a algunas de la coste norte menorquina cuando aún estaban a salvo del turismo.

La cala de Agios Georgios, un día de viento austral.
La capilla del Profeta Elías, cercana a la de Agios Georgios.
Tanto monta monta tanto, blancas, cuidadas y sobre el mar.

sábado, 12 de octubre de 2013

Fray Luis de León. Oda a Francisco de Salinas

Fray Luis de León (Belmonte, 1527 - Madrigal de las Altas Torres, 1591) es uno de los grandes escritores del renacimiento español al que aquí trataré en su vertiente poética. Sirvan para comenzar las quintillas que escribió al salir de la cárcel, donde estuvo cinco años por traducir libros sagrados sin licencia eclesiástica.

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
¡Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y, con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso,
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa,
ni envidiado, ni envidioso!


Y cuando volvió a su cátedra de Salamanca pronunció el famoso Como decíamos ayer... Hablando de cátedras y Salamanca, las magníficas liras que dedicó a su compañero catedrático, el músico Francisco de Salinas.

ODA A FRANCISCO DE SALINAS

El aire se serena  
y viste de hermosura y luz no usada,  
Salinas, cuando suena  
la música extremada  
por vuestra sabia mano gobernada

A cuyo son divino  
el alma, que en olvido está sumida,  
torna a cobrar el tino  
y memoria perdida  
de su origen primera esclarecida. 

Y como se conoce,  
en suerte y pensamiento se mejora;  
el oro desconoce  
que el vulgo vil adora,  
la belleza caduca engañadora. 

Traspasa el aire todo  
hasta llegar a la más alta esfera  
y oye allí otro modo  
de no perecedera  
música, que es la fuente y la primera. 

Ve cómo el gran Maestro,  
a aquesta inmensa cítara aplicado,  
con movimiento diestro  
produce el son sagrado,  
con que este eterno templo es sustentado. 

Y como está compuesta  
de números concordes, luego envía  
consonante respuesta;  
y entre ambos a porfía  
se mezcla una dulcísima armonía. 

Aquí el alma navega  
por un mar de dulzura, y finalmente,  
en él así se anega,  
que ningún accidente  
extraño y peregrino oye o siente. 

¡Oh desmayo dichoso!  
¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!  
¡Durase en tu reposo,  
sin ser restituido  
jamás a aqueste bajo y vil sentido! 

A este bien os llamo,  
gloria del apolíneo sacro coro,  
amigos, a quien amo  
sobre todo tesoro,  
que todo lo visible es triste lloro. 

¡Oh, suene de continuo,  
Salinas, vuestro son en mis oídos,  
por quien al bien divino  
despiertan los sentidos,  
quedando a lo demás adormecidos! 

Fray Luis de León
Un breve apunte sobre cada  estrofa. : Salinas tocando el órgano nos acerca a Dios. : Origen divino del alma. : El alma desprecia los bienes mundanos. : Vía iluminativa. Música de las esferas celestes. :Trascendencia. El alma en presencia de Dios, origen del movimiento del universo y la música celestial. : Unión del alma y Dios. Números como origen y fundamento.: Plenitud del amor por la unión intelectual del alma a Dios. : Busca de la plenitud del clímax unitivo. :Ánimo a los amigos a compartir ese bien espiritual. 10ª: Llegar a Dios a través de la música de salinas. En esta página encontraréis un comentario del poema que desarrolla estos apuntes.

Si os interesa más información sobre la vida y obra de Fray Luis os dirijo a Cervantes Virtual. 

viernes, 4 de octubre de 2013

Ángeles Santos. Un mundo y La tertulia.

La pintora Ángeles Santos ha muerto a los 101 años. Estos sencillos versos son mi pequeño homenaje, especialmente por dos cuadros suyos que me encantan: Un mundo y La tertulia. Ambos los pintó en 1929, en esa corta etapa adolescente en que su creatividad se desbordó, y los podéis ver en el Reina Sofía de Madrid. 

 (...) vanos ángeles malvas
apagan las verdes estrellas.
Una cinta tranquila
de suaves violetas
abrazaba amorosa
a la pálida tierra.

Alba. Juan Ramón Jiménez.

A la pregunta de cómo había podido pintar con sólo 18 años y escasas vivencias este cuadro, Ángeles respondió que le habían inspirado estos versos de Juan Ramón.



Un mundo (290 x310). Ángeles Santos, 1929


UN MUNDO Y LA TERTULIA

¿Cómo se puede, Ángeles,
organizar Un mundo en tres por tres

surrealmente mágico
siendo una adolescente

que ha vivido en provincias
y en plena dictadura de Primo de Rivera?
¿Leyendo a Juan Ramón…?
Leyendo a Juan Ramón se puede mucho
y siendo artista más.

¿Y en ese mismo año,
recrear La Tertulia, diálogo sin voz,
nueva objetividad del postexpresionismo,
inquietante misterio cuando cambias
de la visión global al personaje:
fumando pensativa en el sofá,
mirándome de frente, leyendo para ti
o hincando las rodillas cuando imploras...?
¡Cómo rompes el tiempo en este cuadro!

Quizá fue demasiado para tan corto tiempo
o demasiado poco para un siglo.
Mi pequeño homenaje llega tarde
pero la obra pervive. Gracias Ángeles.

Ricardo Fernández Esteban ©

La tertulia.(130 x 193) Ángeles Santos, 1929

















En estos enlaces del Reina Sofía podréis ver más información de los cuadros, El mundo y La tertulia. Y aquí información sobre su vida y obra.